Jose María del Nido ha sido reelegido como presidente del Sevilla F.C. con un aplastante 96.6% de los votos en una de las Junta de Accionistas más tensas de los últimos años, dada la difícil situación económica y deportiva que atraviesa el club.
José María Del Nido durante la última Junta de Accionistas del Sevilla en la que salió reelegido presidente
En la décimo tercera vez que el abogado subía al atril rindió cuentas sobre su gestión, explicando que la temporada pasada se dio el peor balance económica y deportivo de sus más de 10 años en el Sevilla. Por una parte asumió su mala gestión en los últimos tiempos, pero por otra se propuso volver a llevar lejos al Sevilla, presentándose así de nuevo como candidato a la presidencia al tiempo que recordó que desde la temporada 2004/2005 se ha venido asumiendo el riesgo de que los gastos fuesen superiores a los ingresos, y no ha sido de otra manera que contando por anticipado con el dinero que se obtiene al jugar competición europea.
En este sentido las eliminaciones ante el Braga y el Hannover en 2009 y 2010 han supuesto al Sevilla dejar de ganar 40 millones de euros en los dos últimos años, por lo que es ésta la causa más directa del déficit presupuestario que presenta, aunque no la única.
Los ingresos del club han disminuido bruscamente, pasando de ingresar 95.6 en 2009/2010 a 57.6 en la temporada 2011/2012 (14 entre la taquilla y los abonados, 31 de derechos televisivos y 13 en conceptos de marketing).
Otros datos importantes son, la deuda que se tiene con la plantilla de 31,6 millones de euros y que en los próximos 12 meses se deberán pagar 62 por diferentes conceptos a los jugadores, las ventas de jugadores no son comparables a las de la temporada 2008/2009, cuando se llegó a ingresar 51.7 millones, siendo en las temporadas posteriores de 4.7, 13 y 13.5 las cantidades recaudadas en este concepto, y los 47 millones que cuesta la plantilla anualmente, cifra por la que se explica que en cualquier momento que una fuente de ingresos del club se trastoque, directamente las cuentas van a significar números rojos inevitablemente.
El presupuesto para la temporada que viene será de 75 millones de euros, contando con la venta de jugadores en una cantidad superior a 16 millones. Suenan nombres como los de Jesús Navas o Álvaro Negredo para poder hacer caja el próximo verano, representando ambos un valor superior de dinero de lo que se espera ingresar.
El recién reelegido presidente quiso alabar a su director deportivo Monchi, con el que el club ha vivido su época dorada en las últimas temporadas y que además de ser un seguro de vida deportivo, también lo es económicamente, aportando los datos de que durante su estancia en el club y a fecha de hoy, se han comprado jugadores gastando 109 millones y, sin embargo, se han ingresado 221.6.
El presidente sevillista también fue duro con la rumorología sobre su persona, al encontrarse supuestamente implicado en una trama de corrupción política, durante la cual fue acusado injustamente, según defiende él mismo, y de la que no hay nada, ni habrá. Justificando así su continuidad en el club con la que asegura, hace más bien al equipo que con su marcha.
El Real Betis Balompié no es un equipo de fútbol cualquiera. Tiene una de las aficiones más fieles del campeonato nacional de liga, por no decir la mejor. Se caracteriza por su apoyo incansable durante los partidos, incluso aunque el resultado no sea favorable. De ahí la famosa y popular frase "Viva el Betis manque pierda". Derrocha simpatía allá por donde va por la gracia, arte y humildad de sus aficionados, siempre sufridores, ya que Betis es capaz de lo mejor y de lo peor en poco margen de tiempo. El beticismo es algo especial, siempre difícil de explicar simplemente con palabras. Para nadie pasa desapercibido el cuadro verdiblanco ni su animada afición, caminando siempre de la mano. Tampoco para uno de los mejores entrenadores del planeta Tierra, José Mourinho, que hace un par de fines de semana se rindió al público bético al finalizar el encuentro, del que su equipo, el Real Madrid, salió derrotado . Pero esto no es más que una muestra más de lo que significa el Betis para sus aficionados y para los amantes del fútbol en general.
El meta canterano Adrián se lamenta tras encajar un gol en el derbi del mes pasado.
Del infierno al cielo en pocos días
Tras finalizar el derbi del pasado dieciocho de noviembre en el Sánchez Pizjuán, con aquel doloroso cinco a uno sufrido a mano del Sevilla FC, entrenado por el ex-madridista Míchel, pocos podían esperar las alegrías que vendrían después. Ya en la semana posterior a la tragedia futbolística del derbi, los de Pepe Mel vivieron una semana dura, abrumados por las duras críticas de su afición. Y entre tanto, llegaba el Real Madrid al Benito Villamarín. Tanto los más veteranos como los más noveles barruntaban una nueva derrota, situación en la que reinaba el pesimismo más que nunca. Pero con un fútbol de presión y toque, unido a la pasividad por momentos del equipo blanco, el conjunto verdiblanco iba a conseguir volver a ilusionar a su afición con una importante victoria, tanto en lo anímico como en lo estrictamente deportivo. El gol de Beñat desde fuera del área en la primera parte fue suficiente. De esta forma seguían empatados a puntos con otro equipo andaluz, el Málaga, que por aquel entonces se situaba cuarto en la tabla de clasificación.
Fiesta bética tras conseguir la victoria frente al Real Madrid.
Pero no se queda ahí la cosa. Tres días después llegaba el Valladolid en Copa, que tras ganar por uno a cero el partido de ida tocaba remontar la eliminatoria en la vuelta. Desde un principio el equipo del Guadalquivir iba a dominar el partido y llevarse de esta forma el gato al agua. Finalmente el Betis se logró clasificar para octavos de final, con un resultado favorable de tres a cero. La noticia más importante, que casi que dejó en un segundo plano la victoria del equipo, fue la vuelta a los terrenos de juego de una de las perlas de la cantera, el canterano Vadillo. Desde que lo lesionó Sergio Ramos en el Bernabéu la temporada pasada, no habíamos vuelto a ver a este joven y descarado jugador que tan buenas maneras apunta. Una de sus acciones más destacadas fue aquella en la que sirvió un buen balón a Rubén Castro para que hiciese el segundo gol, y dar así un favorable golpe anímico en la eliminatoria. El partido estuvo un buen rato estacando con el uno a cero que hubiese supuesto la disputa de la prórroga.
Álvaro Vadillo regala su camiseta al público el día de su vuelta.
Y por si fuera poco todo esto, se logró una importante victoria en Riazor, de vuelta al Campeonato Nacional de Liga. El canario Rubén Castro, ex-deportivista, dejó su tarjeta de visita con un par de goles en la que fuera su casa temporadas atrás. El equipo de Pepe Mel se iba a poner dos a cero en el marcador con dos goles suyos, pero sufriría de nuevo un mazazo anímico con la remontada del equipo coruñés, que logró empatar el partido a dos. Los nervios propios de esta afición, que durante su historia le han acompañado, volvían a resurgir. Pero la suerte o el trabajo, según se mire, le volvió a sonreír. El costarricense Campbell se iba a estrenar en Liga con un auténtico golazo, de los que tan solo están destinados a ser marcados por los cracks, desde fuera del área y ante lo que poco o nada pudo hacer el meta del Deportivo de la Coruña, Dani Aranzubía. Este nuevo triunfo, sumado a la derrota del Málaga ante el Getafe, dejaban al equipo bético como cuarto clasificado en solitario.
Rubén Castro le muestra su dorsal a su ex-afición deportivista tras realizar un gol.
Antecedentes similares
En este sentido, los cambios de dinámicas del equipo en las últimas temporadas se suceden. La pasada campaña, sin ir más lejos, un Betis valiente y recién ascendido logró cosechar cuatro victorias consecutivas en el inicio del Campeonato de Liga, en lo que supuso su regreso a la máxima categoría del fútbol español. Sin embargo, de ahí en adelante se acumularían hasta un total de diez partidos seguidos sin ganar, la mayoría de ellos como derrotas. Al final el equipo sufrió, pero consiguió el objetivo principal, que no era otro que el de mantenerse en Primera División.
Ya en la temporada del ascenso se vivió una situación parecida. Un Betis líder de Segunda División afrontaba con ilusión y entusiasmo la eliminatoria de Copa frente al todopoderoso F.C. Barcelona de Guardiola. En la ida recibió un severo correctivo en el Camp Nou, al ser derrotado por cinco goles a cero. Pero fiel a su estilo, en la vuelta en el coliseo bético, los locales consiguieron hacer temer lo peor en el cuadro culé, que contempló ante sus ojos una magistral lección de fútbol de un equipo más modesto. En aquella ocasión el equipo de Pepe Mel se atrevió a plantarles cara consiguiendo un resultado final de tres a uno. La eliminatoria estaba perdida, pero la satisfacción de los aficionados por la victoria ante el Barcelona aquella fría noche de enero, y la exhibición de juego,no se la quitaba nadie. Desde entonces, se sucedieron cinco derrotas consecutivas que le hicieron perder el liderato y colocarse terceros por detrás de Celta de Vigo y Rayo Vallecano.
Completo resumen del partido de vuelta de la Copa que le enfrentó al F.C. Barcelona.
Nunca se sabe que va a deparar al equipo bético. A la vista de los últimos resultados, todo es posible. Esta temporada se está soñando con conseguir volver a Europa, y no es nada descabellado viendo el buen fútbol desplegado por los de Heliópolis ¿Serán capaces de doblegar al Barcelona de Tito el domingo en el Benito Villamarín? Veremos a ver qué nos depara el Real Betis Balompié en esta ocasión.